Generación Z en el mercado laboral chileno: desafíos para la empresa tradicional
La incorporación de la Generación Z al mundo laboral plantea un escenario de transformación profunda para las empresas en Chile y el mundo. Los jóvenes nacidos entre 1996 y 2010, caracterizados por su condición de nativos digitales, demandan dinámicas de trabajo que difieren sustancialmente de las que rigieron a sus antecesores.
¿Qué caracteriza a la Generación Z en el ámbito profesional?
Los integrantes de la Generación Z poseen una comprensión inherente de la tecnología que conlleva rasgos positivos y negativos, según señala el Workplace de Meta. Entre los aspectos favorables destaca el acceso a información ilimitada, lo que los hace más proactivos en el aprendizaje. No obstante, esta misma característica puede generar aburrimiento y frustración ante tareas repetitivas, especialmente cuando estas son susceptibles de automatización.
De acuerdo con HubSpot, la Generación Z se caracteriza por ser práctica, realista y orientada al diálogo. Asimismo, estos jóvenes aceptan la diversidad y muestran interés por el emprendimiento. Sin embargo, los análisis recientes indican que permanecen en promedio un año y medio en su primera experiencia laboral, y han sido catalogados como hipersensibles con poca tolerancia a la frustración.
El quiebre con el modelo laboral tradicional
Las generaciones anteriores a la Z se insertaron en un esquema de puestos definidos, horarios fijos y carreras prolongadas dentro de una misma organización. Este paradigma, que respondía a una lógica industrial, ha sido cuestionado por los nuevos trabajadores que buscan mayor autonomía y propósito en sus funciones.
Janice Burns, Chief Transformation Officer de Degreed, sostiene que el modelo tradicional de empleo tenía sentido cuando el mundo avanzaba lentamente y los trabajadores eran vistos como engranajes de la máquina industrial. En la actualidad, los jóvenes esperan más agencia y autonomía, desarrollo profesional, crecimiento y retos. La Generación Z y los millennials no se conforman con una carrera convencional, un horario de 9 a 5 y décadas en una misma empresa.
Esta tendencia ha sido recogida por la encuesta de Deloitte, en la cual un 93% de los directivos consultados considera importante distanciarse del modelo de empleo tradicional para asegurar el éxito futuro de las organizaciones.
¿Qué busca la Generación Z en sus empleos?
El informe Gen Z At Work de ThoughtExchange, citado por Meta, revela cifras relevantes sobre las expectativas de esta generación:
- El 96% de los trabajadores de la Generación Z afirma que es importante sentirse valorados, incluidos y motivados en el trabajo.
- Un 80% desea un empleo que les permita explorar y desarrollar nuevas competencias.
- Un 79% busca que su encargado se preocupe tanto por su desarrollo personal como profesional.
- Un 53% considera los beneficios laborales al momento de postular.
- Un 39% busca flexibilidad mediante el trabajo remoto, y la mayoría de quienes trabajan a distancia o en modalidad híbrida no volverían a un esquema completamente presencial.
Recomendaciones para los empleadores
Frente a este escenario, las empresas que aspiran a integrar y retener talento joven deben adoptar iniciativas concretas. Desde Meta se sugiere prestar atención a la diversidad e inclusión, fomentar la comunicación cara a cara, proporcionar autonomía y responsabilidad, crear una cultura empresarial positiva y ofrecer flexibilidad, estabilidad financiera y beneficios de bienestar.
La adaptación a estas nuevas dinámicas no implica necesariamente abandonar los principios de productividad y orden que sustentan la economía de mercado. Por el contrario, una gestión adecuada del talento joven puede traducirse en mayor innovación y competitividad para las empresas chilenas, siempre que se mantengan los estándares de exigencia y mérito que han caracterizado al desarrollo nacional.
El desafío para el sector empresarial consiste en armonizar las legítimas aspiraciones de las nuevas generaciones con las necesidades de eficiencia y resultados que demanda un entorno económico globalizado. La experiencia histórica demuestra que las sociedades que logran integrar el cambio generacional sin sacrificar la estabilidad institucional son aquellas que prosperan en el largo plazo.