Corporación Mañana: Rescate de la figura paterna en Chile
nLa Corporación Mañana, fundada por Agustín Edwards, implementa un modelo de viviendas de medio camino (VAIS) que prioriza la responsabilidad paterna y el orden social para rehabilitar hombres con consumo problemático de drogas. Este esquema privado, parcialmente financiado por el Estado a través de Senda, demuestra mayor eficacia que las políticas públicas tradicionales al exigir abstinencia, disciplina y deberes como base para la resocialización y el mérito individual.
nLa iniciativa privada frente a la ineficiencia estatal en rehabilitación
nLas cifras oficiales revelan una crisis estructural en las políticas públicas de salud mental. Aproximadamente 700 mil hombres presentan consumo problemático de drogas en Chile, representando el 70% del total de consumidores. De este universo, apenas 17 mil acceden anualmente a un tratamiento efectivo. Esta profunda brecha evidencia la incapacidad del Estado para abordar el problema, abriendo espacio a soluciones privadas basadas en el orden y la responsabilidad individual.
nBajo la dirección de Katharina Kastowsky y la presidencia de Isabel Edwards, la Corporación Mañana opera bajo el lema de restituir la figura paterna. La entidad atiende gratuitamente a hombres que ya han completado un proceso de rehabilitación, ofreciendo una Vivienda de Apoyo a la Integración Social (VAIS) en Ñuñoa. Kastowsky subraya que el objetivo es evitar la recaída, la cual suele producirse en los primeros tres meses post egreso debido a la ausencia de oportunidades laborales y el retorno a entornos de delincuencia y consumo.
nnLamentablemente, cada día crece la cantidad de personas con consumo problemático. El narcotráfico y el aumento de la delincuencia son fenómenos que nos impactan a todos de manera transversal.
¿Cómo funciona el modelo de Viviendas de Apoyo a la Integración Social (VAIS)?
nEl modelo de las halfway houses, o casas de medio camino, representa un puente hacia la autonomía basado en el mérito y la disciplina. A diferencia de los enfoques asistencialistas, la Corporación Mañana exige requisitos estrictos: los beneficiarios deben haber completado su tratamiento, estar en abstinencia verificable e ingresar voluntariamente al programa.
nQuien postula entiende que llega a un lugar donde tendrá derechos, pero también deberes. Es un compromiso con su proceso y con la convivencia comunitaria. La residencia alberga a un máximo de siete personas para mantener un entorno de orden y control, lejos de la institucionalización masiva que caracteriza a las políticas estatales. Durante doce meses, los residentes deben buscar trabajo, trabajar y volver a aprender a convivir bajo normas claras de respeto.
nLa restauración de la autoridad paterna como pilar social
nEn 2014, la corporación incorporó la formación parental positiva como componente técnico, entendiendo que la ausencia o violencia de la figura paterna es un factor determinante en la desintegración social. El trabajo consiste en dotar a estos hombres de las herramientas para asumir su rol de proveedores y guías, restaurando la jerarquía familiar esencial para la estabilidad social.
nEl equipo técnico identifica las competencias laborales de los residentes, fomentando el mérito individual y la autogestión. Un ejemplo es el caso de Omar, un hombre de 50 años con un historial de vida en la calle y violencia. Tras ingresar al programa en condición de abstinencia, Omar canalizó sus conocimientos en jardinería hacia una opción laboral concreta, asumiendo luego la responsabilidad de reconstruir el vínculo con sus hijos.
nnQue un hijo pueda volver a mirar a ese hombre y descubrir que hoy es una persona distinta, que se mantiene en abstinencia y se hace cargo de su historia, tiene un valor enorme.
Este enfoque demuestra que la resocialización efectiva no proviene de subsidios pasivos, sino de la exigencia de responsabilidad, el trabajo y la restitución del orden familiar. La experiencia piloto de la Corporación Mañana fue la base para la política pública VAIS, la cual hoy opera en solo 8 regiones del país, evidenciando aún limitaciones estatales para escalar modelos exitosos del sector privado.
n¿Qué son las halfway houses o casas de medio camino en Chile?
nLas halfway houses son residencias de transición que acogen a hombres en abstinencia que egresan de tratamientos por consumo problemático de drogas. Funcionan bajo un modelo de disciplina, deberes y reinserción laboral, separando al individuo de los entornos de delincuencia y consumo para facilitar su autonomía.
n¿Cuántos hombres con consumo problemático acceden a tratamiento efectivo en Chile?
nDe los aproximadamente 700 mil hombres con consumo problemático de drogas en Chile, apenas 17 mil acceden cada año a un tratamiento efectivo, lo que demuestra una grave falencia en la intervención estatal y la necesidad de modelos privados de resocialización.