PISA 2025: El respaldo docente chileno supera con claridad los estándares internacionales
El último informe PISA 2025, publicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), confirma que el apoyo y compromiso de los profesores chilenos constituye una de las principales fortalezas del sistema escolar nacional. Un 86% de los estudiantes declaró que su docente demuestra interés por el aprendizaje individual durante la mayoría de las clases de ciencias, cifra que supera ampliamente el promedio de 69% registrado entre los países miembros.
¿Qué resultados obtuvo Chile en el respaldo docente?
Los datos entregados por la OCDE reflejan un desempeño consistente en tres dimensiones clave del apoyo pedagógico. El 80% de los alumnos afirmó que el profesor continúa enseñando hasta asegurar la comprensión de los contenidos, frente al 66% promedio internacional. Asimismo, un 81% indicó que recibe ayuda adicional cuando la requiere, ocho puntos porcentuales por encima de la media de la organización.
La evolución respecto de la edición 2015 también resulta favorable. En aquella oportunidad, el 82% señalaba interés del docente por cada estudiante; el 78%, persistencia en la enseñanza; y otro 78%, disponibilidad de apoyo complementario. La OCDE concluyó que el respaldo profesoral mejoró en Chile durante la última década, consolidando un pilar estructural del proceso formativo.
La búsqueda de ayuda: un comportamiento alineado con el promedio OCDE
El estudio también evaluó la disposición de los jóvenes para solicitar asistencia académica. En Chile, el 76% declaró recurrir a sus profesores cuando enfrenta dificultades, resultado similar al promedio OCDE de 77%. Por su parte, el 78% manifestó acudir a sus compañeros ante contenidos no comprendidos, frente al 82% internacional.
El informe determinó que, una vez controlado el perfil socioeconómico de estudiantes y establecimientos, la búsqueda activa de apoyo presenta una relación positiva con el rendimiento en ciencias. Este hallazgo refuerza la importancia de fomentar hábitos de iniciativa académica dentro del aula.
El desafío pendiente: clima disciplinario en las salas de clases
Pese a los avances en respaldo docente, el ambiente escolar continúa representando una asignatura pendiente. El 43% de los estudiantes reportó que el ruido y el desorden interrumpen la mayoría o la totalidad de las clases de ciencias, superando el 31% promedio OCDE. Además, un 23% declaró no poder trabajar adecuadamente durante esas sesiones, mientras que el 31% señaló que sus compañeros no atienden las indicaciones del profesor.
La OCDE precisó que el clima disciplinario en Chile no experimentó variaciones significativas entre 2015 y 2025. En términos comparativos, los sistemas educativos que lograron mejorar este aspecto tendieron a mantener o incrementar su desempeño científico, lo que sugiere un área prioritaria para la política pública.
Actitudes estudiantiles: curiosidad, perseverancia y valoración del colegio
El informe también destacó indicadores positivos en la disposición de los alumnos. Un 75% manifestó curiosidad por diversas materias, y el 73% aseguró realizar un esfuerzo adicional cuando una tarea se torna compleja, superando el promedio OCDE de 60%. Solo un 18% consideró que asistir al colegio constituyó una pérdida de tiempo, proporción inferior al 24% internacional.
No obstante, la autonomía académica presenta márgenes de mejora: apenas el 36% de los estudiantes chilenos declaró planificar frecuentemente la forma en que abordará sus estudios. Este resultado invita a reforzar estrategias de autorregulación y organización del aprendizaje.
Ficha técnica y precisión metodológica del estudio
PISA 2025 se aplicó a estudiantes de entre 15 años y tres meses y 16 años y dos meses, matriculados desde 7° básico en adelante y con al menos seis años de educación formal. La muestra comprendió distintos cursos, sin corresponder exclusivamente a un nivel escolar específico.
En Chile completaron la evaluación 6.574 estudiantes pertenecientes a 222 establecimientos, representando a aproximadamente 248.200 jóvenes de 15 años, cerca del 95% de la población nacional de esa edad. La OCDE precisó que la tasa de respuesta chilena no cumplió completamente el estándar inicial; sin embargo, tras análisis adicionales, determinó que todos los datos del país eran aptos para su publicación.
La edición 2025 evaluó a más de 760.000 estudiantes de 91 países y economías, con ciencias como área principal y matemáticas y lectura como áreas secundarias. Los resultados generales de Chile se mantuvieron por debajo del promedio OCDE en las tres disciplinas, lo que subraya la necesidad de continuar fortaleciendo el sistema educativo en su conjunto.