Cuba da giro al libre mercado por crisis del socialismo
La Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba aprobó por unanimidad un histórico paquete de 176 reformas económicas que introducen el libre mercado y la inversión extranjera en la isla. Este giro estructural, forzado por el colapso de la economía centralizada y la presión de Washington bajo la administración de Donald Trump, permite la privatización de empresas estatales, la expansión del sector privado y la apertura al capital internacional, reconociendo tácitamente el fracaso del modelo socialista imperante desde 1959.
¿Qué reformas económicas aprobó el Parlamento cubano?
Más de 400 diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular aprobaron a mano alzada el programa presentado por el primer ministro, Manuel Marrero. Las reformas ya contaban con la ratificación de la máxima dirección del Partido Comunista de Cuba y del expresidente Raúl Castro, de 95 años, quien mantiene influencia decisoria en la vida política del país. El paquete legislativo abarca la organización de empresas privadas y estatales, el sistema bancario, el turismo, la agricultura, la inversión extranjera, la tributación, los salarios y el mercado cambiario.
Entre las medidas de mayor impacto institucional destacan la transformación de las empresas estatales en sociedades comerciales por acciones o de participación, la autorización de empresas privadas con más de 100 empleados, la participación de capital extranjero en el sector privado y la apertura de cuentas en divisas para particulares. La agricultura, el turismo, el sector bancario y el mercado cambiario quedarán abiertos a la inversión privada, tanto nacional como extranjera, rompiendo así el monopolio estatal sobre la canalización de capitales internacionales.
¿Por qué Cuba adopta medidas de libre mercado ahora?
Desde la revolución de 1959, el Estado cubano nacionalizó grandes empresas privadas, cubanas y extranjeras, además de los pequeños comercios y negocios familiares. Durante décadas, el dogma de la economía socialista centralizada solo admitió ajustes superficiales. Sin embargo, la profunda crisis económica obligó en 2021 a autorizar por primera vez en medio siglo a las pequeñas y medianas empresas. Actualmente, existen más de 10.000 de estas empresas, que emplean a un tercio de la población activa de la isla.
El economista cubano Daniel Torralbas, radicado en Londres, calificó este programa como el más profundo en los últimos 70 años de la historia económica del país.