Las acciones de Amazon e Intel caían con fuerza este viernes 30 de octubre en las operaciones previas a la apertura de Wall Street, tras publicar resultados del tercer trimestre que decepcionaron a los inversionistas y prolongaron la peor semana bursátil para los gigantes tecnológicos en lo que va del año. Los títulos de Intel se hundían 25%, mientras que los de Amazon retrocedían 7%, según reportó LA TERCERA.
El castigo arrastra a los futuros del Nasdaq-100, que bajaban cerca de 2%, y amenaza con dejar al índice tecnológico en terreno negativo en la semana. La jornada se produce después de que Alphabet anotara el jueves la peor sesión de su historia bursátil y de que Meta entrara en mercado bajista en los últimos días.
Resultados por debajo del consenso
Amazon reportó una utilidad por acción de US$ 1,89, inferior a los US$ 1,97 que esperaba el mercado, e ingresos de US$ 201.900 millones, un 12% más que un año atrás pero bajo los US$ 202.310 millones proyectados por los analistas. La compañía registró además un flujo de caja libre negativo por segundo trimestre consecutivo, bastante mayor que el del período anterior, aunque mantuvo su proyección de gasto de capital para 2026 en US$ 220.000 millones.
La única nota positiva vino de Amazon Web Services, el negocio de computación en la nube, que elevó sus ventas 39% interanual hasta US$ 46.000 millones, levemente sobre los US$ 45.610 millones estimados por el consenso.
Las perspectivas tampoco convencieron. Para el cuarto trimestre, la compañía proyecta un beneficio operativo de entre US$ 28.500 millones y US$ 33.500 millones, cuyo punto medio queda por debajo de los US$ 32.990 millones del consenso, y ventas de entre US$ 240.000 millones y US$ 247.000 millones, también inferiores a los US$ 244.510 millones que estimaba el mercado.
El mercado castiga la disciplina, pero castiga aún más las promesas incumplidas. Como recordó Business Insider, el Nasdaq anticipaba caídas cercanas al 2,4% tras el desplome de ambas compañías, en lo que se perfila como otra jornada dura para Wall Street.
Intel y el desplome del sector de los semiconductores
En el caso de Intel, el castigo responde a unas previsiones más débiles que las esperadas por el mercado. El fabricante de chips citó la persistente debilidad del mercado de computadores personales, un sector que lleva más de dos años sin recuperar los volúmenes de la pandemia. Expansión describió el movimiento como un derrumbe histórico para la empresa, con un efecto contagio inmediato sobre el resto de la industria.
El retroceso, en efecto, se extiende a todo el complejo semiconductor. Micron, Nvidia y Arm operaban a la baja en la preapertura estadounidense, mientras que en Europa los principales valores del sector, entre ellos ASML, registraban fuertes caídas.
El gasto en inteligencia artificial, bajo la lupa de los inversionistas
La secuencia de desplomes se produce en medio de preocupaciones persistentes entre los inversionistas por el enorme gasto en inteligencia artificial de los grandes tecnológicos, frente a dudas razonables sobre el retorno que esas inversiones generarán. No se trata de una crisis de fundamentos, sino de una corrección de expectativas: el capital exige resultados verificables, no relatos.
Con todo, el Nasdaq Composite acumulaba un alza superior al 12% en lo que va del año al cierre del jueves, de modo que la corrección ocurre sobre un mercado que sigue dejando ganancias sustanciales.
Ignacio Mieres, head of research de XTB, ofreció una lectura serena del fenómeno.
El trimestre no fue malo: el beneficio operativo superó lo esperado y AWS mostró un crecimiento sólido. El problema es que la expectativa era muy alta y la entrega no alcanzó a superarla. Pero lo que más afectó al precio fue la guía para el cuarto trimestre.
Matt Orton, estratega jefe de mercados de Raymond James, coincidió en que no hay motivos para hablar de un ajuste de cuentas, aunque advirtió sobre el posicionamiento saturado del sector.
No creo que este sea un momento de ajuste de cuentas, pero sí creo que es un momento en que los inversionistas deberían reflexionar largamente sobre cómo el posicionamiento en el sector sigue estando saturado, aunque los fundamentos son sólidos.
Orton sostuvo que está en general conforme con que estas compañías pasen a tener flujo de caja libre negativo, ya que se trataría de un período temporal. Como señaló Euronews, el temor a una burbuja de la inteligencia artificial gana terreno entre los analistas europeos, aunque por ahora los datos respaldan la tesis del gasto como inversión y no como especulación.
Qué significa esta corrección para los mercados
Para el inversionista chileno, la lección es de prudencia y no de pánico. Los fundamentos del sector tecnológico permanecen en pie, el gasto en capital productivo sigue siendo el motor del crecimiento estadounidense y la corrección de precios, en un contexto de tasas aún restrictivas, cumple una función sana: separar a las empresas que generan valor de las que solo prometen valor.
La semana que se cierra este viernes confirma que el mercado no regala nada. Quien exija retornos extraordinarios deberá aceptar jornadas como esta, donde la disciplina del capital se impone sin contemplaciones al entusiasmo de las multitudes.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cayeron las acciones de Amazon e Intel este viernes?
En la preapertura del viernes 30 de octubre, los títulos de Intel se hundían 25% y los de Amazon retrocedían 7%, tras entregar resultados del tercer trimestre por debajo de las expectativas.
¿Por qué cayeron Amazon e Intel en bolsa?
Amazon reportó ingresos y utilidades bajo el consenso, con un flujo de caja libre negativo por segundo trimestre consecutivo y una guía débil para el cuarto trimestre. Intel, por su parte, emitió previsiones más débiles de lo esperado, citando la persistente debilidad del mercado de computadores personales.
Existe riesgo de una burbuja de la inteligencia artificial?
Los analistas consultados, entre ellos Matt Orton de Raymond James, sostienen que los fundamentos del sector siguen sólidos, aunque reconocen que el posicionamiento está saturado y que los inversionistas exigen ver el retorno del enorme gasto en IA.
