Chile enfrenta una deuda histórica en materia de prevención de desastres naturales: la ausencia de una red nacional de radares meteorológicos. Tras el reciente aluvión en San Carlos de Apoquindo, las autoridades han reconocido la urgencia de adquirir estos equipos, cuya implementación podría tomar al menos dos años y requiere una inversión significativa.
¿Qué son los radares meteorológicos y por qué son cruciales?
Los radares meteorológicos son instrumentos que permiten monitorear en tiempo real la evolución de fenómenos climáticos localizados, como lluvias intensas, tornados, vientos fuertes y granizadas. Su función principal es detectar con precisión dónde está precipitando, con qué intensidad y cómo se desplazan las precipitaciones.
Víctor Orellana, exsubdirector nacional de la Onemi y director de VOA Consultores, explicó que estos equipos habrían permitido mejorar significativamente la capacidad de monitoreo de precipitaciones en sectores cordilleranos, donde actualmente existen dificultades para observar lo que ocurre.
Quince minutos pueden ser decisivos, pero solo si existe un sistema preparado para actuar, afirmó Orellana.
La exigencia de las autoridades tras el aluvión
La alcaldesa de Las Condes, Catalina San Martin, fue enfática al exigir esta inversión: Chile no invierte en radares, nunca ha invertido en radares. Por su parte, el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, confirmó que el ministro del Interior ha instruido avanzar en la búsqueda de fórmulas para la adquisición e instalación de estos equipos.
Los desafíos técnicos y la planificación necesaria
La instalación de una red nacional de radares presenta desafíos técnicos reales. La cordillera puede bloquear las señales, lo que exige estudiar cuidadosamente los emplazamientos. Además, se requiere energía, conectividad, mantenimiento y especialistas para procesar los datos.
Según Arnaldo Zúñiga, meteorólogo de la Dirección Meteorológica de Chile, tras los tornados de 2019 se realizó un estudio que identificó ocho puntos del país para instalar radares de banda C. Sin embargo, la iniciativa quedó paralizada tras el estallido social y la pandemia.
La comparación internacional y el rezago de Chile
En Sudamérica, Chile y Bolivia destacan por carecer de una red nacional de radares meteorológicos operativos. Mientras Brasil cuenta con 40, Argentina con 16 y Colombia con 9, Chile permanece rezagado en esta materia.
El proyecto actual contempla la adquisición de radares fijos y móviles, con una implementación estimada de dos años. La Universidad de Valparaíso lideraría además un proyecto para dotar al país de su primer radar meteorológico móvil, adjudicado en el concurso Fondequip Mayor 2025 de la ANID.
Una inversión en seguridad pública y protección de infraestructura crítica
La inversión en radares no debe entenderse solo como una mejora para el pronóstico del tiempo, sino como una herramienta de seguridad pública, protección de infraestructura crítica y reducción del riesgo de desastres. La capacidad de anticipar condiciones de riesgo puede ser decisiva para cerrar rutas, suspender actividades expuestas y activar alertas y evacuaciones.
Chile requiere planificación e inversión sostenida para superar esta brecha tecnológica y proteger a sus ciudadanos frente a los fenómenos meteorológicos extremos que afectan al territorio nacional.
