La reforma de seguridad destapa las grietas en la conducción legislativa del Gobierno
La reforma constitucional en materia de seguridad ha dejado en evidencia las debilidades en la conducción legislativa del Gobierno, revelando una falta de coordinación que genera inquietud tanto en la oposición como en el oficialismo. Este episodio expone la necesidad de un trabajo prelegislativo más riguroso y de una interlocución clara y unificada.
¿Qué falló en la tramitación de la reforma de seguridad?
Desde La Moneda se ha insistido en la importancia del denominado “trabajo prelegislativo”, pero las críticas apuntan a que gran parte de los proyectos no fueron debidamente consensuados con los partidos. La imposición de plazos estrictos ha tensionado la relación interna, y los cuestionamientos se dirigen principalmente hacia la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), ministerio dirigido por José García Ruminot, militante de Renovación Nacional.
El debate sobre el triministerio y la reorganización ministerial
En el marco de la reorganización ministerial anunciada por el Presidente en la Cuenta Pública, se ha planteado la creación de un triministerio que integre Interior, la Secretaría General de Gobierno (Segegob) y la Segpres. Si bien el primer paso se observa en el rol del biministro Claudio Alvarado, la incorporación de la Segpres a esta estructura no genera consenso. Algunos sectores consideran que Interior, al haber dejado de gestionar los temas de seguridad, ha asumido un rol de articulador político clave en el Congreso, mientras que otros reclaman una mayor presencia de la Segpres en las negociaciones legislativas.
Críticas desde la oposición y el oficialismo
El senador de oposición Juan Luis Castro (PS) manifestó que “ha habido cierta fragmentación; la verdad es que cada ministro tiene su posición, pero unificar lo que está pensando el gobierno parece que es una tarea que el gobierno no ha resuelto”. Castro subrayó que “para la oposición es esencial tener una sola interlocución”.
En el oficialismo, el senador Rojo Edwards señaló que el trabajo legislativo ha sido un obstáculo en estos casi seis meses: “Ha faltado trabajo prelegislativo, no solamente en esta reforma. Esos errores tienen que enmendarse para el futuro”. Edwards desafió a su sector a “ser más ordenado en la comunicación”.
Sin embargo, el jefe de bancada del Partido Republicano, diputado Benjamín Moreno, restó dramatismo a las críticas y defendió la deliberación en el Congreso: “Si uno hace mucho trabajo prelegislativo, se le cuestiona porque no está dejando espacio a la deliberación democrática del Congreso. El Congreso existe para debatir los proyectos”.
Defensa de la gestión de García Ruminot
La secretaria general de Renovación Nacional, Katherine Martorell, salió en defensa del ministro García Ruminot y calificó las críticas de infundadas. “El rol del ministro García ha sido fundamental para este gobierno. Ha sido una piedra angular para lograr la mega reforma que ha sido el impulso más importante que ha realizado este gobierno desde que comenzó”, afirmó. Martorell agregó que “si uno mide por resultados a Pepe García, hay que hacerle un monumento en La Moneda”.
¿Qué se espera para los próximos meses?
De acuerdo a información de Radio Bío Bío, en Palacio se descarta la opción del triministerio, pero las voces apuntan a una eventual salida del ministro García Ruminot antes de fin de año. También se ha mencionado la posible salida de la titular de Ciencias, Ximena Lincolao, y el nombre del ministro de Defensa, Fernando Barros, ha comenzado a sonar en el marco de los aranceles.
La agenda legislativa del Gobierno enfrenta así un escenario de incertidumbre, donde la coordinación y la unidad de criterio serán esenciales para avanzar en las reformas pendientes y mantener la estabilidad institucional.