Estados Unidos enfrenta decisión crucial para terminar el cierre gubernamental más prolongado de su historia
La Cámara de Representantes de Estados Unidos regresa este miércoles a Washington para votar sobre el fin del cierre gubernamental que se extiende por 43 días, convirtiéndose en el más extenso en la historia institucional estadounidense. Esta paralización ha generado consecuencias severas en el transporte aéreo, retrasado la asistencia alimentaria a millones de ciudadanos y dejado sin remuneración a los trabajadores federales.
El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, manifestó su confianza en que la legislación, producto de negociaciones rigurosas en el Senado y respaldada por el presidente Donald Trump, será aprobada expeditamente. No obstante, deberá mantener la cohesión de su partido, que presenta divisiones internas, frente a la férrea oposición demócrata en la Cámara Baja.
Impacto económico y social del cierre gubernamental
Las consecuencias del cierre se han intensificado en los últimos días, incrementando la urgencia por encontrar una solución política efectiva. El secretario de Transporte, Sean Duffy, advirtió el martes que se producirán "muchas más perturbaciones hacia el fin de semana si el gobierno no reabre".
"Se ralentizará radicalmente, por lo que la Cámara debe cumplir su responsabilidad", declaró desde el aeropuerto internacional O'Hare de Chicago.
La normalización del transporte aéreo requerirá varios días, mientras que los 42 millones de estadounidenses de bajos ingresos inscritos en el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) enfrentarán demoras adicionales para recibir sus beneficios atrasados.
Negociaciones y posicionamiento político
El lunes, ocho senadores demócratas moderados votaron junto a los republicanos por un plan de compromiso que reabriría el gobierno federal hasta el 30 de enero y financiaría determinadas agencias hasta finales de septiembre próximo.
Trump, quien debe sancionar la ley tras su aprobación en la Cámara de Representantes, adoptó un rol secundario en las negociaciones, rehusando reunirse con los demócratas. Su respaldo al acuerdo facilitará a Johnson obtener el apoyo republicano, pese a las reservas persistentes sobre ciertos aspectos del mismo.
El representante Andy Harris, líder del ultraconservador Caucus de la Libertad, ofreció su apoyo, señal que otros miembros del ala derecha partidaria podrían adherirse.
Contenido de la propuesta legislativa
La legislación reintegraría a los trabajadores federales suspendidos durante el cierre, garantizaría el pago retroactivo a los empleados afectados y evitaría nuevos despidos hasta finales de enero.
La medida excluye notablemente la extensión de los créditos fiscales para las primas de Obamacare, eje central de las exigencias demócratas. Si bien el líder de la mayoría en el Senado, John Thune, prometió una votación sobre estos subsidios en las próximas semanas, su continuidad después del 31 de diciembre permanece incierta.
Los líderes demócratas, fortalecidos por victorias electorales estatales en Nueva Jersey y Virginia, mantuvieron su exigencia de prórroga de esos subsidios. Sin embargo, los centristas del partido en el Senado consideraron la promesa de Thune, sumada a las protecciones para empleados federales, como una vía viable para la reapertura gubernamental.
Desafíos legislativos pendientes
Con el cierre prácticamente finalizado, el Congreso debe trabajar contrarreloj para eliminar el retraso legislativo que incluye medidas de financiamiento para la mayor parte del gobierno hasta el final del año fiscal en septiembre, además de otros proyectos de ley anuales indispensables, incluida la legislación sobre política de defensa.
Esta crisis institucional evidencia las complejidades del sistema político estadounidense y la necesidad de mantener la estabilidad gubernamental para preservar el funcionamiento eficiente del Estado y la confianza de los mercados internacionales.