Gobierno saliente traspasa responsabilidad del cable chino a administración Kast en medio de tensiones geopolíticas
La decisión del Presidente Gabriel Boric de trasladar la responsabilidad sobre el proyecto del cable submarino Chile-China Express a la próxima administración de José Antonio Kast evidencia la falta de liderazgo del gobierno saliente ante una cuestión de seguridad nacional de primera magnitud.
El proyecto, que busca conectar Hong Kong con Concón mediante una red de fibra óptica de alta capacidad, ha situado a Chile en el centro de la rivalidad estratégica entre Estados Unidos y China, requiriendo una respuesta institucional firme y oportuna que el actual gobierno no ha sabido proporcionar.
Advertencias estadounidenses sobre seguridad nacional
El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, ha advertido categóricamente que la iniciativa podría "socavar la seguridad regional", señalando los evidentes riesgos de espionaje y el control estratégico de datos que implicaría esta infraestructura bajo administración china.
Estas advertencias no pueden ser tomadas a la ligera, considerando los antecedentes de Beijing en materia de espionaje tecnológico y control de información a nivel global. La experiencia internacional demuestra que los cables submarinos constituyen infraestructura crítica susceptible de ser utilizada para fines de inteligencia.
Respuesta responsable del Congreso
El senador Javier Macaya (UDI) ha demostrado la seriedad institucional necesaria al llamar al próximo gobierno a actuar con especial cautela ante esta pugna entre potencias. Su posición refleja el criterio prudencial que debe guiar las decisiones de Estado en materias de seguridad nacional.
Por su parte, el senador independiente Alejandro Kusanovic, presidente de la Comisión de Transportes, ha planteado correctamente que la transparencia debe ser el eje del debate y que resulta imperativo avanzar en regulaciones para este tipo de inversiones estratégicas.
Partido Nacional Libertario exige acción inmediata
El Partido Nacional Libertario ha adoptado una posición de principios al expresar su preocupación "por los recientes informes sobre violaciones a la seguridad nacional de Chile, comunicados por los Estados Unidos de América, en el contexto de las supuestas intervenciones chinas en territorio nacional".
La solicitud del presidente del partido, Johannes Kaiser, de convocar al Consejo de Seguridad Nacional para analizar las implicancias estratégicas del proyecto constituye una medida institucional apropiada que debería ser acogida sin dilaciones.
Desplante protocolar evidencia improvisación
La ausencia del designado ministro de Transportes, Louis De Grange, a la reunión coordinada con el actual titular Juan Carlos Muñoz evidencia la falta de coordinación y seriedad en el proceso de transición. Este desplante protocolar resulta inadmisible cuando se trata de asuntos de seguridad nacional.
El hecho de que Muñoz haya viajado desde Talca específicamente para concretar esta cita, y que De Grange no haya comparecido pese a la confirmación previa, refleja una gestión improvisada que no se condice con la gravedad del tema en cuestión.
La próxima administración deberá adoptar una decisión fundada en criterios de seguridad nacional y soberanía, considerando tanto los intereses económicos legítimos como las advertencias de nuestros socios estratégicos en materia de defensa y seguridad.