Bellingham conduce a Inglaterra a semifinales del Mundial tras vencer a Noruega en tiempo suplementario
La selección inglesa, dirigida por Thomas Tuchel, logró una heroica remontada ante Noruega por 2-1 en los cuartos de final de la Copa del Mundo 2026, disputados en Miami. Jude Bellingham, figura del Real Madrid, anotó un doblete que permitió a los Tres Leones clasificarse a semifinales del torneo por primera vez en ocho años. El partido, que se definió en el tiempo suplementario, fue un duelo táctico de alto nivel entre dos potencias europeas.
Un primer tiempo de dominio inglés y reacción nórdica
El encuentro comenzó según los pronósticos tácticos. Inglaterra asumió el control absoluto del balón, con una hegemonía posicional y su última línea adelantada, prácticamente en campo noruego. La estrategia de Tuchel apostó por la paciencia y la apertura del juego para explotar la velocidad de sus extremos. Anthony Gordon, por la banda izquierda, generó constante peligro con su duelo ante Julian Ryerson.
Sin embargo, tras la primera pausa de hidratación, el rumbo del partido cambió. Un tiro libre de Harry Kane, que pasó cerca del arco, marcó el punto de inflexión. Noruega, dirigida por Ståle Solbakken, respondió con mayor ímpetu ofensivo. A los 35 minutos, Martin Ødegaard habilitó a Ryerson, cuyo centro encontró a Erling Haaland, quien cabeceó potente pero directo a las manos del arquero Jordan Pickford.
En la siguiente jugada, los nórdicos no perdonaron. Kane perdió el balón en la mitad de la cancha, lo que permitió un contragolpe letal. Andreas Schjelderup, desde el vértice del área, conectó un potente disparo para abrir la cuenta. Inglaterra sintió el golpe y, minutos después, un nuevo contraataque encendió las alarmas. A los 39 minutos, Alexander Sørloth falló una volea clara, y a tres del final del primer tiempo, el delantero del Atlético de Madrid volvió a errar al no ceder el balón a Haaland.
En los descuentos, los Tres Leones reaccionaron. Gordon desbordó por izquierda y asistió a Jude Bellingham, quien condujo con elegancia y disparó cruzado para el 1-1, su quinto gol en el Mundial. Segundos después, Kane anotó, pero el tanto fue anulado por posición de adelanto.
Segundo tiempo: la resistencia noruega y el empate que llevó al suplementario
El vértigo del primer tiempo se trasladó al complemento. Noruega, cada vez que atacaba en velocidad, causaba estragos en la defensa británica. A los 53 minutos, Haaland volvió a ganar en el área, y Pickford salvó de urgencia. Tres minutos más tarde, un tiro de esquina permitió el remate de Patrick Berg, que el meta inglés despejó en la línea. Torbjørn Heggem tomó el rebote para anotar, pero el árbitro francés Clément Turpin anuló la conquista por falta de Haaland sobre Elliot Anderson.
Eran los peores momentos de Inglaterra, que no encontraba respuesta a la potencia física de los nórdicos. Las pelotas detenidas eran un verdadero problema. A los 77 minutos, un nuevo tiro de esquina llevó peligro: la volea de Fredrik Aursnes llegó a la cabeza de Kristoffer Ajer, cuyo disparo dio en el horizontal. En los minutos finales, el desgaste físico se hizo sentir, aunque los ingleses terminaron mejor. El empate obligó al tiempo suplementario.
La genialidad de Bellingham define la clasificación
En el tiempo extra, los británicos impusieron los términos. Un cabezazo de Kane puso la alerta al inicio. Sin embargo, la genialidad de Bellingham fue decisiva. A los 93 minutos, el jugador del Real Madrid aprovechó un rebote del portero Nyland para poner el 2-1 definitivo. Con esta victoria, Inglaterra asegura su lugar en semifinales, donde enfrentará al ganador del duelo entre Argentina y Brasil.
Un triunfo que reafirma el orden y la jerarquía en el fútbol mundial
Este resultado consolida a Inglaterra como una de las potencias del fútbol mundial, en un contexto donde el orden táctico y la disciplina individual son claves. Jude Bellingham, con su doblete, se erige como el líder de una generación que busca romper la sequía de títulos desde 1966. Para Noruega, la eliminación es un golpe duro, pero deja en claro que su proyecto, liderado por Haaland y Ødegaard, tiene futuro.
La actuación de Bellingham, formado en la cantera del Birmingham City y hoy figura del Real Madrid, es un ejemplo del mérito individual y la capacidad de respuesta bajo presión, valores que el deporte y la sociedad deben promover.