Trump confirma victoria militar sobre Irán tras operación conjunta con Israel
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que la ofensiva militar contra la República Islámica de Irán se encuentra prácticamente concluida, tras más de una semana de operaciones conjuntas con Israel que han logrado desmantelar las capacidades defensivas del régimen persa.
En declaraciones a la cadena CBS, el mandatario estadounidense confirmó que el conflicto ha alcanzado su fase final debido al debilitamiento sistemático de la estructura militar iraní. "Creo que la guerra está prácticamente terminada", afirmó Trump, subrayando que al país persa "no les queda nada, no les queda nada en el sentido militar. Se va a terminar muy rápido".
Desmantelamiento de capacidades militares iraníes
El líder republicano detalló que las operaciones han provocado daños severos e irreversibles a la infraestructura defensiva del régimen de Teherán. "No tienen Armada, ni comunicaciones, ni Fuerza Aérea. Sus misiles están destrozados, sus drones están siendo destruidos por todas partes, incluidas sus fábricas de drones", precisó.
Durante una intervención pública en el complejo Trump National Doral, Florida, el presidente reiteró los resultados exitosos de la campaña militar, señalando que la ofensiva se ha desarrollado incluso más rápido de lo previsto inicialmente. "Ya hemos ganado en muchos sentidos, pero no hemos ganado bastante", acotó.
Control estratégico del estrecho de Ormuz
Trump advirtió que Estados Unidos podría tomar el control del estrecho de Ormuz, punto neurálgico del comercio energético global que conecta el Golfo Pérsico con el Océano Índico. Por esta vía marítima circula una parte significativa del petróleo exportado por los países productores del Golfo.
El mandatario lanzó una advertencia contundente al gobierno iraní ante cualquier intento de interferir en dicha vía marítima. "Han disparado todo lo que tenían que disparar, y más les vale no intentar nada ingenioso o será el fin de ese país. Si hacen algo malo, sería el fin de Irán y nunca más se volvería a oír su nombre", declaró.
Justificación de la intervención militar
El presidente defendió la decisión de iniciar los bombardeos argumentando que Washington tenía información fidedigna de que Irán se preparaba para lanzar ataques contra intereses estadounidenses. "Estaban preparados para atacar. Iban a atacarnos en una semana. Seguro", afirmó.
Trump también destacó que Israel habría estado en grave riesgo si Estados Unidos no hubiese intervenido militarmente. "Si no hubiéramos atacado con los B-2, Israel habría sido barrida", manifestó, en referencia a los bombardeos realizados contra instalaciones nucleares iraníes durante 2025.
Colapso de la estructura de mando iraní
Consultado sobre el nuevo líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Jamenei, hijo del fallecido líder religioso Alí Jamenei, Trump descartó enviar algún mensaje a las autoridades de Teherán. El presidente estadounidense aseguró que la estructura de mando iraní se encuentra gravemente debilitada tras los ataques iniciales.
"Sus dirigentes terroristas ya no están o están contando los minutos para no estar. Hay nuevos líderes que los sustituyen y ahora nadie tiene ni idea de quién va a dirigir el país. No vamos a parar hasta que el enemigo sea total y definitivamente derrotado", enfatizó.
Balance de víctimas según Teherán
Mientras Washington sostiene que la ofensiva está cerca de su final, las autoridades iraníes reportan un alto costo humano tras los bombardeos. El Ministerio de Salud de Irán informó que la primera semana de ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel ha dejado al menos 1.200 personas muertas y más de 10.000 heridas.
La operación militar representa un hito en la política de contención hacia el régimen iraní y sus capacidades de desestabilización regional, consolidando la alianza estratégica entre Washington y Tel Aviv en el Medio Oriente.