Quiroz defiende la consolidación fiscal: “Ajustaremos la táctica, pero no la estrategia”
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ha respondido con firmeza a las críticas sobre la estrategia de consolidación fiscal impulsada por el Gobierno. En una carta publicada en El Mercurio, el secretario de Estado dejó en claro que, pese a la urgencia por reactivar la actividad y el empleo, el Ejecutivo no modificará el rumbo de fondo de su política económica. “Ajustaremos la táctica todas las veces que sea necesario. Pero no la estrategia”, sentenció.
¿Cuál es la meta de crecimiento del Gobierno?
El objetivo central del Gobierno es elevar el crecimiento de la economía desde el promedio de 2% registrado durante los últimos 12 años hasta niveles cercanos al 4% hacia fines de esta década. Para alcanzar esta meta, la estrategia contempla reducir las “sobrerregulaciones e impuestos” que afectan a la actividad privada, junto con una consolidación fiscal que permita contener el avance de la deuda pública y hacer sostenible una eventual reducción de la carga tributaria.
¿Qué señales positivas destaca el ministro en materia de inversión?
Quiroz subrayó que las expectativas de inversión ya estarían reflejando el cambio en el clima de negocios. Durante los seis primeros meses del Gobierno, ingresaron al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) 144 nuevos proyectos, por casi US$39.000 millones. Las proyecciones de inversión de la Corporación de Bienes de Capital también alcanzarían niveles récord, y el Banco Central estima un crecimiento de 8,1% de la inversión durante 2027.
¿Por qué el ministro rechaza que la consolidación fiscal sea la causa de la debilidad económica?
El ministro fue categórico al señalar que la consolidación fiscal no es la principal causa del menor dinamismo económico. En su análisis, apuntó directamente al deterioro de la actividad minera: “Este año hemos sufrido una gran ‘recesión del cobre’, que no tiene relación causal con la consolidación fiscal”. Según sus cifras, la actividad minera cayó 7% entre enero y julio frente al mismo período de 2025, restando cerca de un punto porcentual al crecimiento del PIB.
¿Cómo se ha focalizado el ajuste del gasto público?
Quiroz también cuestionó la idea de que el ajuste del gasto público se haya concentrado en la inversión. Aseguró que el esfuerzo se ha focalizado principalmente en el gasto corriente, cuyo crecimiento real anual pasó de 6,9% en marzo a 1,5% en julio. “El foco de la contención del gasto público aplicada durante este año ha estado en el gasto corriente, no en la inversión”, sostuvo.
Respecto de la ejecución de la inversión pública, reconoció que esta alcanzaba 38,9% de la Ley de Presupuesto a julio. No obstante, planteó que se trata de un rezago habitual durante el inicio de nuevas administraciones y recordó que el presupuesto de inversión para 2026 ya contemplaba un recorte de 13% respecto del año anterior.
¿Cuál es el diagnóstico fiscal de largo plazo?
El ministro sostuvo que el problema fiscal es de más largo plazo y recordó que Chile acumuló déficits estructurales en 16 de los últimos 18 años, acompañado de un aumento de la deuda pública como proporción del PIB. En ese escenario, defendió la consolidación como una condición para recuperar espacio fiscal y, al mismo tiempo, fortalecer la inversión. “La consolidación fiscal que estamos impulsando busca corregir esta tendencia, racionalizando el gasto corriente, recuperando espacio para la inversión y estabilizando la deuda pública”, afirmó.
¿Qué medidas se adoptarán para enfrentar la coyuntura?
Con todo, Quiroz reconoció la necesidad de actuar frente a la debilidad de la actividad y el empleo. Su planteamiento es hacerlo mediante modificaciones en la implementación de la política, sin abandonar su objetivo fiscal. “Es posible hoy, gracias a que el gasto corriente está en una clara senda de contención, acelerar responsablemente la inversión pública y otras medidas de alto impacto sobre el empleo, manteniendo la trayectoria de consolidación fiscal”, señaló.
El ministro cerró su carta marcando una diferencia entre el objetivo de largo plazo y las medidas que se adopten para enfrentar la coyuntura, reafirmando la solidez de la estrategia económica del Gobierno.