Francia enfrenta una nueva ola de movilización social, esta vez protagonizada por estudiantes de secundaria y universidad, que mantienen en vilo al gobierno del presidente Emmanuel Macron. Las manifestaciones, que reunieron a cientos de miles de personas en las calles durante esta semana, exigen un aumento significativo del financiamiento educativo y la solución de problemas estructurales que afectan al sistema escolar y universitario francés.
El movimiento, que continúa este jueves, ha puesto sobre la mesa un pliego de demandas que incluye desde la contratación masiva de profesores hasta la reforma del sistema de acceso a la universidad. Los aproximadamente 3.700 institutos franceses, que escolarizan a unos 2,2 millones de adolescentes, son el epicentro de las protestas.
“Nada nos detendrá hasta que haya 10.000 millones de euros sobre la mesa”, declaró Ryad Rani, presidente de la Unión de Estudiantes de Secundaria, en la cadena BFM-TV. Esta cifra corresponde a las “diez medidas de emergencia” publicadas el lunes en una plataforma conjunta de estudiantes secundarios y universitarios.
Ante la presión social, Macron convocó en la noche del martes a varios de sus ministros para buscar una salida a la crisis. Algunos sindicatos estudiantiles han anunciado su intención de prolongar las movilizaciones hasta el 17 de octubre, fecha en que está convocada una manifestación contra el alto costo de la vida.
¿Cuáles son las principales reivindicaciones de los estudiantes franceses?
El pliego de demandas estudiantil abarca múltiples frentes, todos orientados a mejorar la calidad y el acceso a la educación pública en Francia. A continuación, se detallan las principales exigencias.
Más financiamiento y personal docente
Los estudiantes exigen la contratación masiva de profesores y personal administrativo. Según datos del Ministerio de Educación francés, el gasto medio por alumno en educación secundaria pública y privada concertada fue de 8.550 euros en 2023. Sin embargo, en las zonas urbanas, incluida la región de París, el gasto por estudiante es inferior a la media nacional, y los centros suelen tener una mayor cantidad de alumnos por aula, lo que reduce la proporción de personal disponible.
En Île-de-France, la región que rodea a la capital, los profesores tienen en promedio menos antigüedad y salarios más bajos, lo que agrava las desigualdades territoriales en el sistema educativo.
Garantizar las sustituciones de profesores ausentes
Al inicio del curso escolar, al menos uno de los profesores previstos faltaba en el 53% de los colegios e institutos públicos, según el sindicato Snes-FSU. El Ministerio de Educación calcula que durante el curso 2024-2025 no se impartió el 10% de las horas lectivas en los institutos.
El ministro encargado de la educación, Édouard Geffray, ha reconocido que cubrir absolutamente todas las ausencias resulta “estadísticamente casi imposible”, una declaración que ha generado críticas entre los sectores movilizados.
Reducir el número de alumnos por aula
El número medio de estudiantes por clase en los institutos franceses alcanzó los 30 en 2025, frente a los 27 registrados en 2010. Geffray ha admitido las dificultades persistentes en la organización de los centros desde la reforma educativa de 2019, que reorganizó la elección de especialidades, la distribución de los alumnos y los horarios, generando una gestión más compleja para muchas instituciones.
Revisar Parcoursup, la plataforma de acceso a la universidad
Una parte del movimiento exige eliminar o reformar Parcoursup, el sistema de admisión a la universidad introducido en la reforma de 2019. Los estudiantes acusan a esta plataforma de falta de transparencia y de aplicar criterios selectivos que favorecerían a los alumnos de determinados centros educativos.
Alrededor de 130.000 estudiantes seguían sin plaza en julio pasado, una vez concluida la fase principal de asignación de plazas, lo que evidencia las deficiencias del sistema actual.
Mejorar las instalaciones escolares
La renovación de los edificios escolares es otra de las demandas más repetidas en las movilizaciones. El Ejecutivo francés subraya que los institutos son competencia de las regiones y señala que se han respaldado 6.200 proyectos de rehabilitación energética. Las olas de calor registradas en los últimos años han puesto de relieve la falta de adaptación de muchos centros al cambio climático.
¿Qué demandan las universidades francesas?
Las organizaciones universitarias Fage, Union étudiante y Unef, que se han sumado más tarde al movimiento, reclaman cambios en los mecanismos de acceso mediante Parcoursup y Mon Master (la plataforma similar para la selección de alumnos de máster). Además, exigen la creación de 250.000 plazas adicionales en las universidades y una mejora de las becas destinadas a los estudiantes con menos recursos.
El gobierno de Macron enfrenta así un desafío de gobernabilidad en el ámbito educativo, en un contexto de creciente malestar social por el alto costo de la vida. La capacidad del Ejecutivo para responder a estas demandas será determinante para contener una crisis que amenaza con prolongarse durante las próximas semanas.
