El futuro de Chile: la urgencia de priorizar la educación en tiempos de incertidumbre
En medio de un nuevo aniversario patrio, Chile enfrenta un panorama económico y social que exige una reflexión profunda sobre el rumbo del país. Según el Banco Central, la proyección de crecimiento para este año se sitúa entre 0,25% y 0,75% del PIB, la más baja de las últimas dos décadas, excluyendo los efectos de la pandemia y la crisis subprime. Esta desaceleración se refleja en una tasa de desempleo del 9,5%, la más alta en cinco años, y en una ocupación informal que bordea el 26,5%.
El contexto internacional añade complejidad: los conflictos bélicos entre Estados Unidos e Irán, y entre Rusia y Ucrania, persisten sin una solución cercana. A ello se suma la polarización política global y el llamado de Dario Amodei, cofundador de Anthropic, a moderar el ritmo de desarrollo de los modelos de inteligencia artificial (IA) más avanzados, una advertencia que ha encontrado eco entre los principales actores del sector.
¿Qué revelan los resultados de la prueba PISA sobre la educación chilena?
En este escenario de incertidumbre, la pregunta por el futuro que heredarán las próximas generaciones cobra relevancia. Los resultados de la prueba PISA, que evalúa competencias críticas en jóvenes de 15 años, son contundentes: a nivel global se observa un retroceso en comprensión lectora y matemática, pero en Chile la situación es particularmente grave. Casi el 60% de los estudiantes chilenos no alcanza las competencias matemáticas básicas, un nivel que nos retrotrae dos décadas. Además, se registra una disminución en la curiosidad y motivación de los alumnos, cualidades esenciales para el aprendizaje.
¿Cuál es el impacto del uso de dispositivos digitales y de la IA en el aprendizaje?
Uno de los factores que explicaría esta caída es el uso inadecuado de dispositivos digitales y de IA. El 80% de los jóvenes en Chile declara distraerse frecuentemente en clases por el uso del celular, uno de los porcentajes más altos de la OCDE. Más del 50% admite utilizar IA al menos una vez por semana para tareas de sustitución cognitiva, como resumir textos o redactar trabajos. Según el Informe PISA, el efecto de la IA en los aprendizajes depende de su intencionalidad pedagógica: el uso sustitutivo tiene un impacto negativo, mientras que su empleo para retroalimentación o como tutor de apoyo muestra una correlación positiva con el rendimiento académico.
¿Qué experiencias internacionales demuestran que es posible mejorar?
A pesar del panorama desolador, algunos países evidencian que un cambio de rumbo es factible. Turquía, que hace una década tenía un rendimiento similar al de Chile, logró un aumento de más de 60 puntos en Ciencias, apostando por la formación docente y la profundización curricular. Más notable es el caso de El Salvador, donde en 171 escuelas la combinación de tutores virtuales con IA, conectividad y acompañamiento pedagógico permitió a los estudiantes superar en más de 110 puntos el promedio nacional en un año, alcanzando niveles comparables a los de Alemania o Suecia.
¿Por qué la educación debe ser una prioridad para el futuro de Chile?
El gobierno ha concentrado sus esfuerzos en la reactivación económica, un objetivo loable, pero ha descuidado un factor clave: la educación. Hemos perdido más de una década con políticas que desvían el norte del país, y corremos el riesgo de perder otra en intentar corregirlas. Es imperativo enfocar los recursos en los factores que realmente inciden en el aprendizaje. Aún estamos a tiempo de enmendar el rumbo y hacer de la educación el pilar del futuro de Chile.
Por Sylvia Eyzaguirre, Directora General de Humanidades, USS.