La provincia canadiense de Alberta rechazó este martes 20 de octubre, por una amplia mayoría, un plan para abrir un referéndum vinculante de independencia, en lo que constituye una derrota contundente para el movimiento separatista y una ratificación del orden constitucional canadiense. Según los resultados oficiales, con más de un tercio de las papeletas escrutadas, más del 76% de los votantes optó por mantener la unidad nacional, según consigna El Mercurio de Santiago.
Las cadenas CBC y CTV proyectaron una victoria decisiva para el bando federalista. La consulta, convocada por la primera ministra provincial Danielle Smith, preguntaba a los ciudadanos si Alberta debía seguir siendo provincia de Canadá o si, por el contrario, debía iniciarse el proceso para un referéndum vinculante de separación.
Carney celebra una elección clara por la estabilidad
El primer ministro canadiense, Mark Carney, afirmó en la red social X que los ciudadanos de Alberta hicieron una elección clara.
Eligieron la unidad para construir juntos y cuidar unos de otros, señaló el Mandatario, quien creció en Alberta y había advertido que un resultado separatista habría enviado una señal peligrosa en medio de la guerra comercial librada por el presidente estadounidense Donald Trump, quien además ha insistido en amenazas de anexión contra Canadá.
El head de gobierno había defendido la necesidad de estabilidad nacional como condición para la prosperidad económica, un argumento que finalmente prevaleció entre el electorado. La votación de Alberta entrega así un respaldo político oportuno a Carney, cuyo gobierno enfrenta presiones externas en el frente comercial, como también reportó CNN.
Una participación significativa
La autoridad electoral de Alberta informó que 1,4 millones de los 3,1 millones de habitantes habilitados para sufragio emitieron su voto por adelantado, una cifra que revela el interés que despertó la consulta. El referéndum del lunes incluyó diez preguntas, entre ellas varias relacionadas con la inmigración, pero la decisiva fue la número 10, que planteaba directamente la permanencia de Alberta en la federación canadiense.
Fue increíble ver el entusiasmo y la determinación de los canadienses, declaró Thomas Lukaszuk, director de Forever Canadian, el grupo que condujo la campaña por la unidad en toda la provincia.
Smith y la estrategia de cerrar el debate
La primera ministra de Alberta, Danielle Smith, conservadora, reconoció que votó en contra de la independencia, aunque convocó el referéndum para zanjar una cuestión que ha dividido históricamente a la provincia. La mandataria estableció con claridad las reglas del juego: si ganaban los separatistas, avanzaría hacia un referéndum vinculante; si triunfaban los federalistas, la cuestión de la secesión debía considerarse cerrada.
Los analistas han comparado la táctica de Smith con la del ex primer ministro británico David Cameron, quien pretendía resolver el debate sobre la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea mediante una votación. El desenlace, conocido como Brexit, demostró que este tipo de consultas puede salirse de control, una advertencia que en este caso no se materializó.
El peso del sector energético y la interferencia externa
Alberta posee las cuartas mayores reservas probadas de petróleo del mundo, y el impulso independentista de la provincia ha suscitado un interés sostenido entre los aliados de Trump. Elon Musk, la persona más rica del mundo y partidario de primera línea del presidente estadounidense, publicó este mes en X que Alberta debería separarse. Líderes separatistas también mantuvieron reuniones en el Departamento de Estado estadounidense y se entrevistaron con políticos republicanos.
Gran parte del descontento provincial se explica por la molestia ante la gestión del sector energético por parte de Ottawa. Muchos habitantes de Alberta acusaban al predecesor de Carney, Justin Trudeau, de intentar frenar la producción petrolera en favor de una agenda climática. Si quiere que señale quién es responsable del sentimiento separatista, creo que es Justin Trudeau, afirmó Smith al podcast Canadaland este mes.
En un mitin separatista realizado el sábado en Edmonton, Sandy Martel, de 61 años, sostuvo que las personas vinculadas a la industria petrolera se sienten robadas, engañadas y maltratadas, y añadió que es hora de ponerse de pie y decir basta, en declaraciones a la AFP.
Las encuestas previas, sin embargo, indicaban que menos de una cuarta parte de la población de la provincia occidental quería la independencia, un pronóstico que los resultados confirmaron con holgura, como también verificó RTVE.
Consecuencias para la estabilidad institucional
El resultado fortalece la posición de Carney frente a Washington y desactiva un frente interno que amenazaba con debilitar la cohesión federativa canadiense en un momento de tensión comercial. Para los defensores del orden institucional y de la previsibilidad jurídica como base de la inversión, el mensaje de Alberta es inequívoco: la unidad y la estabilidad macroeconómica constituyen activos más valiosos que las aventuras secesionistas impulsadas desde afuera.
Smith, por su parte, quedó obligada por su propio compromiso a dar por cerrado el debate separatista, al menos durante su gestión. La atención se traslada ahora a la relación comercial entre Ottawa y Washington, donde la presión tarifaria de Trump sigue siendo el principal factor de incertidumbre para la economía canadiense y para las provincias energéticas como Alberta.
Preguntas frecuentes
¿Qué decidieron los votantes de Alberta en el referéndum de 2026?
Con más del 76% de los votos tras el escrutinio de más de un tercio de las papeletas, los electores rechazaron iniciar un proceso hacia un referéndum vinculante de independencia y confirmaron que Alberta siga siendo provincia de Canadá.
¿Quién convocó el referéndum y con qué objetivo?
La primera ministra provincial Danielle Smith, conservadora, convocó la consulta para zanjar definitivamente el debate sobre la secesión. Smith precisó que si ganaban los federalistas, la cuestión debía considerarse cerrada.
¿Qué papel jugaron los aliados de Donald Trump en el proceso?
Figuras cercanas a Trump, incluido Elon Musk, expresaron apoyo público a la separación de Alberta, y líderes separatistas se reunieron con funcionarios del Departamento de Estado estadounidense y con políticos republicanos.
